
Problemas emocionales

¿Cómo nos afectan las cargas emocionales?
Existen muchas personas que guardan en su más profunda interioridad
muchas vibraciones energéticas negativas relacionadas con los
recuerdos
de hechos, sucesos o acontecimientos negativos del pasado, con las consecuentes
cargas de frustración, dolor, resentimiento, rencor,
y en el peor de los casos hasta deseos de venganza y odio que todo ello
trae aparejado para quien padece y soporta dichas cargas. Sabido es que no hay
nada más dañino y destructivo para nuestra salud que guardar todas esas
negatividades dentro nuestro...; puesto que ellas son, por lo general, la causa
de infinidad de enfermedades psicosomáticas que inevitablemente se habrán de
manifestar con el transcurrir del tiempo.
Respecto de nuestro pasado, tan sólo guardamos los recuerdos de los momentos
vividos, que yacen en nuestra memoria y por ende es imposible borrarlos...;
pero también guardamos las "cargas emocionales" que todos esos recuerdos nos dejaron en cada uno
de sus respectivos momentos.
Tal como decíamos anteriormente, los recuerdos yacen en nuestra memoria y es
obvio que no pueden ser borrados...; pero las cargas energéticas,
ya sean emocionales y/o
sentimentales que esos recuerdos nos dejaron, esas sí pueden ser
eliminadas a
efectos de vivir un presente mejor, más digno y más libre...; de manera tal que los
recuerdos que aun perduren en nuestra memoria, queden vacíos de contenido y ya
no puedan afectarnos.
En consecuencia, para poder ser plenamente libres en el presente
y lograr una mejor proyección hacia el futuro, es necesario
eliminar definitivamente todas las cargas negativas del pasado.
El Gran Maestro Jesús nos dejó muchas enseñanzas...; respecto del presente tema,
entre otras cosas, dijo lo siguiente:
· Venid
a Mí todos los que estáis afligidos y agobiados, y YO os aliviaré. Tomad sobre
vosotros Mi yugo y aprended de Mí, que soy manso y humilde de corazón, y
encontraréis descanso para vuestras almas. Pues Mi yugo es suave y Mi peso es
ligero...".
· Bienaventurados
los misericordiosos, porque alcanzarán misericordia...; Bienaventurados los
puros de corazón, porque verán a Dios...".
· No
dudes en hacer las pases con tu adversario mientras estés en camino con él...".
· Si
perdonáis a los hombres sus faltas, también vuestro Padre Celestial os perdonará
las vuestras. Pero si no perdonáis a los hombres, tampoco vuestro Padre os
perdonará vuestras faltas...".
· Un
nuevo mandamiento os doy: Amaos los unos a los otros. Amaos mutuamente, así como
YO os he amado...".
Todo esto significa que, a pesar de todas las agresiones que recibió de parte de
algunos hombres de aquel entonces, Jesús no guardaba nada negativo dentro suyo,
pues poseía toda la Sabiduría, toda la tolerancia, toda la comprensión, toda la
capacidad de perdonar a los hombres sus faltas y, por sobre todas las cosas y a
pesar de todo, un gran amor hacia todos sus semejantes..., inclusive hacia los
que lo persiguieron, agraviaron, condenaron y colgaron de la cruz, en la que
luego pereció.
Obviamente, no vamos a pretender compararnos nada menos que con el Gran Maestro
Jesús..., pero sí podemos seguir sus sabios consejos y liberar toda nuestra
pesada carga, que tanto daño puede causarnos.
Para lograrlo, lo primero que debemos hacer, entonces, es perdonar...; pero,
¿qué significa, verdaderamente, perdonar?.... ¿Será acaso, olvidar las cosas del
pasado?.... No, nada de eso..., dijimos anteriormente que olvidar es
prácticamente imposible, ya que los recuerdos yacen en nuestra memoria..., y la
memoria no se puede borrar....; ¿será, entonces, enfrentar a las personas que
nos han hecho daño, palmearles la espalda, sonreírles, darles un beso o un
abrazo y decirles (de la boca para afuera, claro): "está todo bien, ya te
perdoné", mientras en lo más profundo de nuestra interioridad seguimos guardando
sentimientos negativos hacia ellas?.... No, eso tampoco sirve, eso sería
sencillamente hipocresía de nuestra parte.
Y, entonces, ¿qué significa perdonar?.
Perdonar significa, sencillamente, eliminar, echar fuera, erradicar en forma
total y definitiva todas las cargas negativas del pasado; especialmente, las
broncas, los enojos, los rencores, los odios, los resentimientos, los deseos de
venganza, etc., etc..
Si logramos liberarnos por completo de esa pesada carga que llevamos dentro
nuestro, entonces sí nos sentiremos, tal como enseñó Jesús, libres...,
livianos..., misericordiosos..., mansos... y humildes de corazón...; y podremos
vivir nuestro presente con absoluta libertad, paz, amor y bienestar interior.
Por tal motivo, yo considero que ha llegado el momento en que debes decidir ahora mismo de qué manera deseas continuar tu vida..., acaso deseas continuar llevando contigo esa pesada carga de emociones y sentimientos negativos..., o quieres eliminarlas definitivamente y sentirte luego liviano y libre como las aves del cielo.
