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Mediumnidad y Espiritismo

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Recibimos frecuentemente muchas
consultas de personas que experimentan ciertos fenómenos paranormales
en los que están involucradas supuestas presencias espirituales,
también llamadas fantasmas
; es obvio que dichos fenómenos están
relacionados generalmente con un don de Mediumnidad que esas
personas poseen y que les permite contactar con ese otro mundo al
que habitualmente se le llama el más allá
, motivo por el cual debemos
dejar expresamente aclarado que en la gran mayoría de los casos esas personas están corriendo
graves riesgos, justamente por todas las implicancias negativas que dicha actividad puede generar..
¿Que sucede después
de la muerte
?
¿Hay otra vida en
el mas allá
?
¿Es posible un
contacto con alguna entidad que se encuentra en esa otra dimensión
?.
Estas
y otras muchas preguntas han sido formuladas siempre por el ser humano desde el
principio de los tiempos, desde que el hombre reconoció su finitud y lloró
lamentando la pérdida de los seres queridos que habían partido de este mundo.
Se
conocen muchos rituales fúnebres desde la más remota antigüedad en los que se
dedicaba especial atención al tránsito del ser humano a la hora en que llegaba
su muerte. Pero esta muerte, según la entendieron, no era mas que un momento de
transición entre el estado material y el otro estado siguiente que es
estrictamente espiritual y mucho más inmaterial e invisible para el ojo humano.
Igualmente se tenía en cuenta que el ser humano podía cambiar de estado, pero
que jamás moriría su conciencia.
En la
actualidad, el excesivo materialismo y la confusión que genera la diversidad de
creencias religiosas al respecto, hacen que el ser humano no se pueda apoyar en
una firme creencia en particular y sostener su enfoque mental respecto de las
posibilidades que trascienden el mundo material, motivo por el cual se ha
llenado de dudas y miles de preguntas surgen en los momentos de desasosiego por
la pérdida de un ser querido. Quizás, el simple hecho de haber puesto tantas
esperanzas en los descubrimientos que supuestamente tendría que haber hecho la
ciencia convencional positivista al respecto no ha hecho mas que despojar de
tales esperanzas a la humanidad que no se resigna a ser solamente un organismo
funcional que tiene vida mientras le dura la capacidad de organización corporal,
para luego desaparecer del contexto universal.
Sin
embargo sabemos a ciencia cierta que absolutamente todo en la naturaleza está
animado por una energía invisible al ojo humano que habitualmente
llamamos con distintos nombre, aunque
siempre nos estamos refiriendo a la misma esencia espiritual: Espíritu Santo,
Alma, Soplo Divino, Divina Presencia,
Chi, Ki, Prahna, etc.
.; pero ese
espíritu no se rige por los mismos tiempos que el organismo que insufla, por lo
tanto puede desaparecer la materia pero la energía siempre continuará con su
existencia mas allá del sostén físico que ocupó en la vida terrenal.
Por lo tanto,
inevitablemente surge la siguiente pregunta: ¿adónde van los muertos después de
partir de este mundo material
?.
El
universo es muy grande, es infinito
, motivo por el cual resulta realmente
imposible poder captar su inmensidad con nuestros propios sentidos físicos, mas
aún resulta imposible poder captar a través de dichos sentidos la energía que
lo anima.
Sin
embargo, comprobado está que no existe sólo una dimensión en la que podemos
movernos, también el universo esta compuesto por miles de dimensiones en las
que se mueven diversidad de entidades con plena conciencia.
Entonces podemos deducir, sin temor a equivocarnos, que existe algún sitio
específico en el universo al que van los seres desencarnados (los muertos),
aunque no siempre sea el mismo para todos. Hay que tener en cuenta que la
propia conciencia es siempre el punto de anclaje para todo el conjunto energético
que conforma el espíritu humano en el tiempo que dura su encarnación en la
tierra
; por ende el aprendizaje (bueno, regular o malo) que haya hecho
durante su propia vida, conforme a la Ley del Karma, también
llamada de causa y efecto, es el que determinará el rumbo exacto
que tomará dicho espíritu luego de su muerte física.
En el
momento de la muerte se producen ciertos fenómenos difícilmente observables por
las personas, salvo algunas excepciones de paragnostas (personas que tienen la
capacidad de producir fenómenos paranormales) que sí pueden presentir o ver
dichos procesos imperceptibles para los demás.
Estos
procesos comienzan con un repliegue de las energías corporales que se suman a
los movimientos del alma que es arrastrada por la conciencia. La conciencia a
su vez es jalonada hacia un nivel distinto al terrestre, es como si la fuerza
que la animaba tirara de un invisible cordón llevándola fuera del
campo energético humano. El suave tirón de la conciencia hacia un nivel
superior se produce en el interior de la columna vertebral que funciona como
puente para que las energías lleguen a través de los cordones nerviosos en su
última función para retraer el ánima y conducirla como por un
túnel o un sendero de luz hacia una salida infinita. Esa salida se encuentra en
la coronilla de la cabeza (chakras coronario) y las personas que han tenido
experiencias de "muerte clínica" (me consta y doy fe de ello por
experiencia propia) relatan haber visto una luz impresionante, cálida, que no
encandila ni hiere la visión, sino que parece tener vida propia, y es allí
donde se producen las visiones en concordancia con las creencias religiosas o
espirituales de tales personas
; de esa manera resulta posible ver la esencia
espiritual de Dios, de Jesús, de la Virgen, de un Ángel, de un ser
querido que partió antes, etc., etc.
; todo depende de la conciencia que
enfoca su atención sobre lo que en vida practicó y creyó, lo cual no nos debe
sorprender ni tampoco debemos tomarlo como una situación engañosa..., es decir
que esto no significa que dicha visión sea como un placebo para el alma.
El
Espíritu de Dios se muestra siempre a través de sus entidades
servidoras en el momento exacto que se produce el cambio de estado, es
decir cuando se pasa a ese otro estado estrictamente espiritual que le llamamos
muerte. Entonces la conciencia de la persona pasa por esos diferentes niveles y
la sensación que se produce habitualmente es la de elevación hacia la
luz...; aunque es obvio que eso no ocurre de igual manera en todos los
casos, ya que hay muchos espíritus que en vida han cometido verdaderas
atrocidades y en tal caso se encaminan inevitablemente hacia las
"tinieblas". Esto significa que el mundo material en ese instante
carece de una referencia inmediata, pues los sentidos físicos ya no lo conectan
con dicho mundo material, puesto que está entrando gradualmente en el mundo
espiritual. La primera sensación que generalmente se produce es de frío, pero
no un frío como el que se percibe durante un día de invierno, sino como un frío
adormecedor, apetecible, que a su vez contiene y sostiene a la nueva
conciencia. Las energías que son arrastradas por la conciencia luego son disgregadas
y se diluyen como fibras de luz hacia el universo infinito
; lo único que
prevalece siempre es la conciencia con todo su aprendizaje y toda su carga de
experiencias, la que se dirige finalmente hacia la dimensión de donde salió en
un principio, o sea hacia la esencia espiritual de Dios.
Pero
sucede muchas veces (habitualmente cuando la muerte de la persona ha sido accidental,
traumática, violenta o inesperada) que la conciencia tiene en su carga o en su
conformación la idea presente de permanecer aún en el mundo cotidiano conocido,
o tal vez tenga todavía la imagen firme de determinadas personas a las que se
encuentra ligada por los afectos, como así también el pensamiento puesto en
tareas inconclusas que no ha terminado de realizar
; entonces no se dirige
hacia el núcleo que la reclama, tampoco Dios fuerza a nadie a obrar en su
propia contra, es por esto que en tales casos la conciencia no lleva su carga
energética experimental hacia la Luz de Dios, sino que busca la
forma de permanecer en este mundo material y poder concretar lo que aún tiene
por hacer, o quizás puede sentir la necesidad de descargarse de algo que no puede
llevarse, pues tiene la sensación o la seguridad de que no le es propio.
Es justamente ese el momento
exacto en que puede gestarse el mal llamado fantasma, pues la
conciencia no se ha elevado todavía y no ha salido totalmente de este mundo,
permaneciendo tal como si estuviera entre dos mundos, es decir el
mundo de los espíritus y el mundo terrenal. Puede entonces pretender buscar
nuevamente la forma de continuar con su vida normal en la tierra, pero
experimentará la decepción de no poder encontrarse, ya que no podrá percibir
las cosas de la misma manera. Si esto sucede, sus energías emocionales tampoco
se hubieron disgregado totalmente, ya que de alguna manera continua en su
inventario mental el poseer tales emociones. Al tener un resto de emoción,
puede ir incrementándola en su nuevo estado y es así que se convertirá en una
entidad espiritual que ronda determinados lugares buscando "algo",
tratando de culminar alguna obra inconclusa, o bien recordando siempre una
situación o un deseo insatisfecho. Por ende, los designios del fantasma pueden
ser múltiples o únicos, pero son tan personales como la persona que fue durante
su estadía en la tierra.
Al respecto recomiendo ver la
película Ghost, la cual pone en evidencia de excelente manera la
permanencia de tales entidades en esta dimensión.
Según el concepto de la Orden
Rosacruz, quienes obviamente merecen nuestra mayor consideración y
respeto por sus excelentes investigaciones y descubrimientos en toda esta
temática, para poder comprender la Mediumnidad es necesario conocer el
funcionamiento de las distintas dimensiones o cuerpos a través de los cuales se
manifiesta el hombre en este mundo terrenal.
Además de la dimensión
física o cuerpo físico compuesto de materia densa,
instrumento que utiliza el ego para todos los propósitos materiales, el hombre posee
también un cuerpo vital compuesto de sustancia etérea, es decir un cuerpo
emocional y sentimental, y otro mental o álmico que canaliza
y procesa los pensamientos y determina las acciones a seguir. El espíritu,
también llamado simiente divina, espíritu santo,
Dios inmanente, etc., individualizado en ese ego, vive dentro de
estos vehículos que se interpenetran entre sí y los utiliza para poder adquirir
experiencia y sabiduría en esta escuela de la vida y evolucionar,
ya que ese es el objetivo mayor que se persigue a través de la existencia.
En el estado de vigilia el
cuerpo denso y el cuerpo vital, este último interpenetrando y sobresaliendo del
primero, quedan dentro de una especie de nube en forma de ovoide, a
la cual se la denomina aura
; dicha nube ovoide está compuesta
por el cuerpo emocional y el mental. Todos estos vehículos son concéntricos y
es la interpelación del uno dentro del otro (quedando los centros de percepción
de unos propiamente alineados con los centros de los otros) lo que facilita al
ego manipular el complejo organismo y ejecutar en forma metódica todos los
procesos de vida.
Cuando el ser humano
duerme, se produce una separación de estos vehículos más sutiles que flotan
sobre el cuerpo físico dormido, conectados a él por un cordón plateado
.,
dando lugar al proceso de restauración que comienza poco después. En casos
normales el cuerpo emocional que ha sido armonizado imparte energía rítmica al
cuerpo vital y comienza a trabajar sobre el cuerpo denso eliminando los
productos de descomposición, principalmente por medio del sistema nervioso
simpático. El resultado es que el cuerpo denso queda restaurado y repleto de
energía vital cuando por la mañana el cuerpo emocional, la mente y el espíritu
entran nuevamente en él para despertarlo e iniciar las actividades diarias.
Al morir, la separación
entre los cuerpos es exactamente la misma que durante el sueño, ya que los
muertos también tienen ego, mente y cuerpo emocional. Algunas veces, por algún
tiempo, permanecen conscientes del mundo material que han abandonado. Algunos
se apegan a la vida terrestre y no se deciden a aprender sus nuevas lecciones
.,
estos son los llamados espíritus apegados a la vida terrenal.
No pueden, sin embargo,
funcionar en los mundos visibles por no tener un cuerpo físico para
manifestarse, motivo por el cual suelen hacer uso de aquellos seres vivos,
cuyos cuerpos densos y vitales están flojamente conectados entre sí, ya que el
grado de laxitud entre los vehículos denso y vital no es el mismo en todos los
egos.
Hay personas cuyos cuerpos
denso y vital están más estrechamente ligados y entrelazados entre sí..., estos
son los materialistas, pero las personas cuyos cuerpos no están tan fuertemente
entrelazados pueden en cierta forma percibir y responder a las vibraciones
espirituales y suelen desarrollarlas por su propia voluntad, convirtiéndose en
ocultistas o clarividentes entrenados.
Sin embargo, aquellos de voluntad débil
desarrollan esa capacidad solamente con ayuda de otros y muchas veces en forma
negativa. Estos seres suelen ser víctimas propicias para que los espíritus
apegados a la Tierra, simulando ser guías espirituales, los conviertan en sus
víctimas como médiums de trance o como médiums de materialización
si la conexión entre los vehículos denso y vital de la víctima es especialmente
floja.
De todo lo expuesto surge
con claridad que un "médium" en la gran mayoría de los casos es un paragnosta
involuntario y muchas veces negativo que tiene los cuerpos denso y vital
flojamente conectados entre sí, motivo por el cual suele quedar atrapado bajo
el control de otro espíritu desencarnado que se incorpora en su cuerpo y lo
manipula a su antojo. Eso sucede especialmente en el caso de un médium de
trance, cuando todas sus experiencias espirituales tienen lugar mientras su
cuerpo físico permanece inconsciente o en estado de trance. En tal caso, el ego
revestido de los cuerpos mental y emocional abandona el cuerpo físico y otro
espíritu lo ocupa y lo controla
; cuando ello sucede ese otro espíritu se
apodera del cuerpo físico del médium (se incorpora y se posesiona) y lo usa
para sus propios fines..., a veces ocasionándole un grave perjuicio. Por ejemplo,
cuando tal espíritu incorporado ha sido en vida un adicto al alcohol, a las
drogas o simplemente un libertino, usará indefectiblemente ese vehículo para
satisfacer todos sus deseos insatisfechos y sus bajas pasiones.
También puede ocurrir que, sin llegar a incorporarse o tomar
posesión del cuerpo del médium, esos espíritus errantes o del bajo astral
produzcan un fenómeno "telepático", a través del cual suelen
introducir específicos "pensamientos" en la mente del sujeto,
relacionados con hechos de violencia, acciones suicidas, etc., todos los cuales
actúan a modo de "mandatos" u órdenes mentales..., haciendo creer a
dicha persona que se trata de sus propios pensamientos y que debe ejecutarlos
sin dudar.
Por ese motivo nunca nos cansaremos de
explicar y repetir el grave riesgo que corren habitualmente todas aquellas
personas que, con total desconocimiento e ignorancia, realizan determinadas
prácticas de invocaciones y juegos espirituales, tales
como el juego de la copa, el tablero Ouija, las sesiones
y los rituales que habitualmente suelen ser practicados por algunos espiritistas,
"umbandistas", etc., etc..
Un espíritu errante muchas veces suele
ser considerado, equivocadamente, como un ser elevado o un
ángel que es incapaz de hacer daño y está deseoso de ayudar a
la humanidad y diseminar la verdad. De hecho no existe ningún poder
transformador en la muerte
.; el pecador no se convierte en santo, ni el
ignorante en sabio al morir, motivo por el cual representa una triste realidad
para el médium comprobar luego cómo esos espíritus incorporados se imponen
sobre sus incautas víctimas, generando todo tipo de manipulaciones
, sin
poder distinguir ni comprender el verdadero carácter de estos impostores
espirituales, y al mismo tiempo aceptando todas sus frases melosas,
huecas y falsas, tal como si se tratara de una verdadera "sabiduría
divina".
Aunque estos espíritus han hecho algún
bien al probar fuera de toda duda que existe la continuidad de la vida después
de la muerte, han hecho también muchísimo daño a todos aquellos médium que los
padecen...; ya que esos espíritus errantes, del bajo
astral o de baja categoría, lo hacen simplemente para tener
un vehículo a través del cual manifestarse y satisfacer sus ansias de bebidas,
drogas, sexo, violencia, etc., y de esta forma suelen causar verdaderos
estragos en el cuerpo, en el espíritu y en la mente del médium que practica tal
actividad.
Por otra parte, cuando esos espíritus
se habitúan a incorporarse o tomar posesión de un médium en particular, luego
lo vuelven a hacer con mucha frecuencia..., en virtud de lo cual esas personas
quedan atrapadas en dicha actividad paranormal, corriendo graves
peligros.
SOLUCIÓN EFICAZ PARA TODOS LOS
PROBLEMAS ESPIRITUALES EN GENERAL
En tales casos, resulta imprescindible
realizar en forma urgente un proceso de armonización general y
además una limpieza espiritual profunda..., o quizás en otras
circunstancias más graves aún sea necesario realizar un exorcismo...,
a efectos de poder liberar definitivamente al médium afectado por toda esa
problemática tan peligrosa y destructiva.
En consecuencia, si alguna vez has
experimentado alguna situación de esa naturaleza..., no dudes en
consultarnos..., ya que seguramente estás corriendo serios riesgos.
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