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Invocaciones espirituales

 

Muchas personas suelen realizar habitualmente algún pedido, ruego o invocación especial a algún Santo de su devoción o Entidad espiritual de su preferencia, de acuerdo con su propia fe o creencia religiosa, con la finalidad de solucionar algún problema específico o lograr algún objetivo.

Numerosos son los santos que están ligados a la religión, aunque también existen otros (muy populares por cierto) que están vinculados al folklore de nuestro país...; generalmente se les invoca para tratar una enfermedad, para prevenir un peligro inminente, solucionar un problema en forma urgente..., e inclusive hasta para conseguir novio o marido.

 

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Devoción e invocaciones religiosas  más destacadas

 

Divina Misericordia de Jesús

imagen divina misericordia de jesus

Esta imagen nace de las visiones que tuvo oportunamente Sor Faustina Kowalska, una religiosa polaca, quien aseguró que Jesús se le apareció en visión desde 1931 hasta 1938.

Según ella, Jesús le dijo: "A las almas que difunden el culto de mi Misericordia, las protejo a lo largo de su vida como una madre cariñosa protege a su niño todavía lactante. A la hora de su muerte no seré para ellas su juez sino su Salvador misericordioso. En aquella última hora no hay para el alma más que una sola protección: Mi Misericordia"...; "Yo preservaré a las ciudades y casas en las cuales se encontrase esta imagen"...; "Yo también protegeré a aquellas personas que veneren esta Imagen y tengan confianza en mi Misericordia".

 


Nuestra Señora de Luján

imagen virgen de lujan

Antonio Farías Sáa era un hacendado radicado en Santiago del Estero que quería colocar en su estancia una capilla para la Virgen. Este hombre encargó desde Brasil, dos imágenes que representaran la Inmaculada Concepción de María. En el mes de mayo de 1630, la imagen de la Virgen llegó a la Argentina procedente de San Pablo. De acuerdo a la versión de los creyentes, en su venida, la caravana con el encargue, se atascó a orillas del Río Luján a 67 km de Buenos Aires, en una hacienda. Al llegar el otro día los carreteros iban a proseguir con el viaje, pero la carreta que llevaba la imagen no se movía, colocaron más bueyes, pero según el mito todo fue inútil, las dos imágenes estaban en el fondo de la carreta en dos pequeños cajones. Retiraron una imagen y la carreta marchó normalmente. Ellos creían que estaba ocurriendo algo milagroso. Al ver que la Virgen no quería marcharse se decidió llevar el pequeño cajón a la vivienda más cercana, la de la familia de Don Rosendo de Oramas, ubicada en la actual localidad de Zelaya, del Partido Del Pilar, a casi 30km del actual emplazamiento de la Virgen. Allí la imagen fue colocada en lugar de honra.

Enterados del milagro hasta en Buenos Aires, muchos vecinos acudieron a venerar la imagen y, al crecer la concurrencia, Don Rosendo le hizo construir una ermita donde permaneció desde 1630 hasta 1674.

De hecho hoy existe en aquel emplazamiento, conocido como “Lugar del milagro”, un convento y una pequeña capilla de adobe y piso de tierra que puede visitarse y que recuerda a aquella ermita que se erigiera como primer santuario. Se la llamó “La Virgen Estanciera” y la “Patroncita Morena”.

Manuel, un pequeño esclavo que venía con la caravana y fue testigo de lo sucedido, viendo su patrón el intenso amor que demostraba a la Virgen lo dejó a las órdenes de la Inmaculada. Se lo destinó al exclusivo cuidado de la imagen, lo que hizo hasta su muerte. Se encargaba del orden en la ermita y de los vestidos de la Virgen, dirigiendo los rezos de los peregrinos. Al fallecer Don Rosendo, su estancia quedó abandonada, pero Manuel continuó, con santa constancia, el servicio que se había impuesto.

Muy preocupada con la soledad de la Virgen en esos parajes, la señora Ana de Matos, viuda del capitán español Marcos de Sequeira, propietaria de una estancia ubicada sobre la margen derecha del río Luján y muy bien defendida, no viendo ningún interés de las autoridades civiles y eclesiásticas, le solicitó al administrador de la estancia del fallecido Don Rosendo la cesión de la imagen de la Virgen de Luján. Ella le aseguró el cuidado y la construcción de una capilla digna y cómoda, facilitando la estadía de los peregrinos. Juan de Oramas, el apoderado, aceptó la oferta y doña Ana de Matos le pagó por la cesión de la imagen.

Feliz de haber logrado su propósito, la instaló en su oratorio, pero a la mañana siguiente, cuando se dirigió ahí para rezar, descubrió con asombro y angustia que la Virgen no estaba en su altar. Al buscarla se la encontró en el Lugar Del Milagro.

Se creyó en un principio que era el mismo Manuel - a quien no habían permitido en un principio acompañar a la Virgen- quien llevaba a la Patroncita Morena a su antigua morada; y hasta se lo llegó a estaquear en el piso para que no hurtara la imagen, sin embargo la Inmaculada seguía volviendo a su primer hogar.

Ello volvió a ocurrir varias veces hasta que, enterado de este nuevo milagro el obispo de Buenos Aires, fray Cristóbal de Mancha y Velazco, y el gobernador del Río de la Plata, don José Martínez de Salazar, organizaron el traslado de la imagen, acompañada por doña Ana y Manuel.”

El Padre Salvaire presentó al Papa León XIII en 1886, la petición del Episcopado y de los fieles del Río de la Plata para la coronación de la Virgen, el Pontífice bendijo la corona y le otorgó Oficio y Misa propios para su festividad, que quedó establecida en el sábado anterior al IV domingo después de Pascua. La Coronación se realizó en mayo de 1887.

Todos los años, el primer sábado del mes octubre muchos miles de peregrinos marchan a pie desde el templo de San Cayetano en Liniers hasta la Basílica de Luján, caminando aproximadamente 70 kms. durante toda la tarde, la noche y llegando recién al día siguiente, lo cual implica un enorme esfuerzo como demostración de fe, devoción y veneración a la virgen.

 


María del Rosario de San Nicolás

imagen maria del rosario de san nicolas

En la cuidad de San Nicolás de los Arroyos, provincia de Buenos Aires, el día 25 de septiembre de 1983 la Virgen María se le apareció a Gladys Quiroga de Motta en su habitación, mientras rezaba el rosario.

La Virgen estaba vestida de azul, tenía el Niño en brazos y un rosario en la mano. La Santísima Madre hizo un gesto, como para darle el rosario a Gladys. La aparición fue muy breve, como una especie de anunciación, aunque luego siguieron otras apariciones similares con mensajes muy particulares.

A partir de ese momento miles y miles de personas llegan diariamente al enorme Santuario que se está construyendo en la ciudad de San Nicolás para venerarle y hacerle "invocaciones, pedidos y ruegos especiales"..., habiendo obrado hasta el presente innumerables milagros.

 


San Expedito

imagen san expedito

Se lo convoca universalmente como el "patrono rápido de los casos muy urgentes", especialmente todo lo relacionado con el trabajo, la justicia, la salud, etc.. Si bien es cierto hace poco tiempo que se lo conoce en nuestro país, en los últimos años ha adquirido una gran devoción entre los creyentes.

 


San Benito

imagen san benito cruz de san benito

Habitualmente se lo invoca para combatir sortilegios, hechizos y maleficios de cualquier índole, ya que en vida se caracterizó por su lucha contra el mal y las acciones diabólicas.

El significado de las letras que se observan en la Cruz que portaba San Benito es el siguiente: "C.S.S.M.L. La Santa Cruz sea mi luz - N.D.S.M.D. No sea el demonio mi guía - V.R.S. Retírate Satanás - N.S.M.V. Jamás me aconsejes cosas vanas - S.M.Q.L. Son malas las cosas que brindas - I.V.B. Bebe tú esos venenos".

 


San Cayetano

imagen san cayetano

Patrono del trabajo y de los más necesitados. Nació en Vicenza (Venecia) en el año 1480 en el seno de una familia noble; su padre era el Conde Gaspar de Thiene y su madre María di Porto; su padre fallece cuando sus hijos eran pequeños. Estudió Teología y Derecho Civil y Canónico en la Universidad de Padua en 1504 y en 1506 se trasladó a Roma para realizar estudios sacerdotales, siendo nombrado secretario privado del Papa Julio II, quien muere en 1513, lo que decide a Cayetano abandonar el cargo y estudiar durante 3 años para ser sacerdote. Funda en Roma una asociación de clérigos denominada "Cofradía del Amor Divino" y posteriormente regresa a Vicenza donde ingresa al oratorio de San Jerónimo para trabajar con las personas menos favorecidas, tales como los pobres y enfermos incurables del hospital. Lo mismo realizó en Venecia, a donde se traslada en 1520. En virtud de que era un hombre de fortuna, la cual compartía con los pobres, fue considerado fundador del hospital.

Debido al momento histórico que el pueblo cristiano estaba atravesando en ese entonces, especialmente por la corrupción en el seno de la Iglesia y la posterior aparición del protestantismo y la Reforma, Cayetano se dirige a Roma junto con el Obispo de Teato, Giampietro Caraffa, Bonifacio Colli y Pablo Consiglieri, con quienes funda una orden de clérigos regulares llamada la "Ordo Regularium Theatinorum" o "Congregación de los Teatinos" (el nombre de padres teatinos que se da a los miembros de esa congregación proviene de Chieti, la teate Marrucinorum de los latinos, uno de los episcopados de Giampietro Caraffa), que tenía como finalidad principal la renovación del clero, la predicación de la sana doctrina, el cuidado de los enfermos y la restauración del uso frecuente de los Sacramentos, siendo aprobada la creación de la orden por Clemente VII.

Luego de mucho esfuerzo y trabajo, Cayetano cae enfermo en el verano de 1547. Los médicos le aconsejan poner un colchón sobre su cama de tablas, ante lo cual él respondió: "Mi salvador murió en la cruz; dejadme pues, morir también sobre un madero". Finalmente murió en Nápoles a la edad de 77 años, el domingo 7 de agosto de 1547. Fue canonizado en 1671 después que la comisión encargada terminara de examinar rigurosamente sus numerosos milagros.

 


Santa Lucía

imagen santa lucia

El nombre de Lucía significa "luz". Se le representa llevando en la mano derecha la palma de la victoria, símbolo del martirio, y en la izquierda los ojos que le fueron arrancados. Ya en la Edad Media se invocaba a la santa contra las enfermedades de los ojos, probablemente porque su nombre está relacionado con la luz. Ello dio origen a varias leyendas, como la de que el tirano mandó a los guardias que le sacaran los ojos y ella luego recobró la vista.

 


Santa Rita

imagen santa rita

Se la considera la Santa de los imposibles, y habitualmente se la invoca contra las dolencias incurables. Nació en Roccaporena, cerca de Casia ( Italia) en 1383. Su verdadero nombre era Margarita, como diminutivo se usó Rita. A los 15 años quiso ser religiosa, pero sus padres no se lo permitieron y la casaron contra su voluntad con un joven violento con el que estuvo casada 18 años, con el cual tuvo dos hijos. Su marido muere asesinado y sus dos hijos deciden vengarlo. Rita pide a Dios que prefiere que El se los lleve antes de verlos asesinos. Los jóvenes se enferman y mueren repentinamente. En 1413 entra en el convento de los Agustinos de Casia.  Muere el 22 de mayo de 1457.

 


San Antonio

imagen san antonio

San Antonio nació en Portugal en el año 1195 y se llamó Fernando de Bulloes y Taveira de Azevedo, nombre que cambió por el de Antonio al ingresar en la orden de Frailes Menores, por la devoción al gran patriarca de los monjes y patrones titulares de la capilla en que recibió el hábito franciscano...; pero adquirió el apellido por el que lo conoce el mundo de la ciudad italiana de Padua, donde murió y todavía se veneran sus reliquias.

El 13 de junio de 1231, en la habitación particular del capellán de las Clarisas Pobres de Arcella recibió los últimos sacramentos. Entonó un canto a la Stma. Virgen y sonriendo dijo: "Veo venir a Nuestro Señor" y luego murió. La gente recorría las calles diciendo: "¡Ha muerto un santo! ¡Ha muerto un santo!. Al morir tenía tan sólo treinta y cinco años de edad. Durante sus funerales se produjeron extraordinarias demostraciones de la honda veneración que se le tenía. Los paduanos han considerado siempre sus reliquias como el tesoro más preciado.

Patrón de mujeres estériles, pobres, viajeros, albañiles, panaderos y papeleros. Se le invoca por los objetos perdidos y para pedir un buen esposo/a. Es verdaderamente extraordinaria su intercesión.

 


 

Devoción e invocaciones a los "Santos  populares"

Por otra parte, en nuestro país también existen algunos "místicos personajes de leyenda" que fueron y siguen siendo muy venerados por la "cultura popular", en función de la obra que realizaron y/o el mensaje que dejaron a la posteridad durante su paso por estas tierras. Si bien es cierto la Iglesia Católica nunca los tuvo en cuenta, es importante destacar que recibieron la "canonización popular", ya que miles y miles de personas desfilan diariamente por sus respectivos "santuarios", obrando verdaderos milagros.

 

Pancho Sierra

foto pancho sierra

Se lo conoció como "el gaucho santo de Pergamino"...; nació el 21 de abril de 1831 en Salto, Provincia de Buenos Aires, Argentina, en las orillas del río Salto. Su vida mística comienza a causa de una gran depresión, ya que sufrió un desengaño amoroso y decidió alojarse en una casa de campo que pertenecía a sus padres en la localidad de Rancagua, partido de Pergamino, Buenos Aires. Allí se sometió a un prolongado ayuno y silencio profundo que provocó una mutación en su conciencia por  la infusión del Espíritu Santo.

Así, con la imposición de sus manos sobre el agua, magnetizándola con el poder infinito de Dios y cargándola con su sutil poder espiritual, curó infinidad de enfermedades que para la ciencia convencional resultaban incurables. No está probado que terminara la carrera de medicina; pero médico o no, sano los cuerpos y las almas de todos cuantos se le acercaron. Aun antes que llegara hasta él una persona, ya conocía por un extraño poder clarividente y telepático la patología que sufría. Un día trataron de engañarlo trayendo orín de cerdo para hacerle creer que pertenecía al consultante, pero él les dijo inmediatamente "cerdo, ve a que te cure un veterinario".

He aquí a un verdadero místico argentino, que aun hoy en día mantiene actualizados y despiertos todos sus poderes, y que aun sigue sanando desde la tumba a quienes lo invocan y piden a Dios por curación y bienestar. Falleció el 4 de diciembre de 1891 en Carabelas, partido de Rojas, Provincia de Buenos Aires, cuando solo tenía 60 años de edad.

 


Padre Mario Pantaleo

foto padre mario pantaleo

José Mario Pantaleo se ordenó sacerdote católico en Mattera (Italia) siendo muy joven, también era Licenciado en Psicología y Filosofía. Viajó luego a la Argentina y aquí se quedó para siempre. Desarrolló su tarea principalmente en González Catán, donde creó dos fundaciones para ayuda a los necesitados, un colegio primario, uno secundario, un taller para los de la “tercera edad”, una panadería y fábrica de pastas manejada íntegramente por discapacitados, un centro médico, una guardería donde se cuida y se da alimento a hijos de mujeres que trabajan, una biblioteca con más de 5.000 libros y un taller textil, donde encontraron trabajo muchos hombres y mujeres a quienes la pobreza y la ignorancia marginaban.

Además de su obra benéfica para la gente carenciada de su barrio, lo que dio fama y prestigio al padre Mario fueron las largas “filas de la esperanza”, tal como se llamó a la gran cantidad de gente que desde la madrugada se juntaba en González Catán y dos veces por semana en los fondos de una panadería del barrio de Floresta para buscar alivio a sus enfermedades y problemas..., porque como ya dijimos, el Padre Mario era un Cura Sanador.

Se calcula que atendió en los últimos treinta años un promedio de 2.000 personas por semana. Sus seguidores eran principalmente los humildes, pero también muchos famosos y ciertos personajes de renombre, como el pintor Raúl Soldi, la empresaria Amalia Lacroze de Fortabat, el escritor Ernesto Sábato, el ex-Presidente de la nación Arturo Frondizi, el empresario Francisco Macri (padre del Presidente del Club Boca Juniors), e incluso el propio Ex-Presidente de la República Carlos Menem.

Pero por supuesto que no siempre fue fácil la tarea del padre Mario..., hay dos anécdotas que muestran no sólo el interés de algunos en desacreditarlo y combatirlo, sino también la grandeza y piedad del cura para con quienes atacaban su obra: Un comisario de González Catán, quien había recibido “sugerencias” y algunas presiones para terminar con la obra del cura, varias veces lo amenazó con que lo llevaría preso si continuaba sanando. Cierta vez, uno de los hijos del comisario enfermó de gravedad y desesperado lo llevó hasta el cura, como un último recurso. Por supuesto el padre Mario sanó a la criatura y esto llevó a que el comisario no solo lo dejara tranquilo, sino que hasta llegó a trompearse con alguien que acusó al padre Mario de mentiroso.

Cierta vez una mujer, aparentemente muy preocupada, fue a ver al sacerdote y le entregó una foto en la que una mujer sonreía cálidamente, diciéndole que era una amiga afectada por una grave enfermedad (habitualmente el padre Mario curaba con solo ver fotografías o tener en sus manos alguna prenda). El padre Mario luego de tener la foto en sus manos, miró fijamente a la mujer a los ojos y le reprochó: pero hermana ... ¿por qué me traes la fotografía de alguien que ya no está?..., la mujer se echó a llorar y confesó que efectivamente la persona de la foto había muerto hacía un tiempo y que ella lo sabía. Su misión era tenderle una trampa para que alguien (nunca se supo quien) hiciera luego público el engaño y demostrar que los poderes del padre Mario no eran tales, sino solo charlatanería. La mujer, arrepentida de su acción, quiso besar las manos del cura, pero él no lo permitió, y tomándola de los hombros simplemente le dijo que fuera con Dios.

Estos hechos insólitos tenían dos orígenes: un sector del clero católico, su propia Iglesia, quienes presionaban (por ejemplo a los sectores policiales) y un grupo de médicos de la zona que intentaban acusarlo por ejercicio ilegal de la medicina. Increíblemente los médicos fueron luego quienes ayudaron en la obra del Padre Mario, cuando comprendieron que el cura no pretendía reemplazarlos en su labor profesional, sino muy por el contrario su obra ayudaba a salvar vidas.

Un médico llevó cierta vez a su propia esposa atacada de una enfermedad terminal hasta el padre Mario. En un portafolios tenía todo los estudios y análisis hechos a la mujer. Cuando quiso abrir el maletín, el padre Mario le dijo que no era necesario, puso su mano sobre el maletín cerrado y detalló al médico algunos exámenes que allí se encontraban. Luego de hablar a solas un tiempo con la mujer le comentó a su esposo que ella moriría al poco tiempo pero que lo haría sin dolor, plácidamente y con una fe renovada. Efectivamente, la mujer de este médico murió un mes más tarde, sin dolores, en paz, con su fe reconfortada, y al decir de su esposo murió con una sonrisa en los labios.

Por el contrario, el "poder eclesiástico" de su propia Iglesia nunca lo aceptó y solamente pudo desarrollar su obra gracias a la comprensión de Monseñor Bufano y, a la muerte de éste, de Monseñor Meinvielle, ambos Obispos de San Justo, diócesis en la que trabajaba el Padre Mario Pantaleo.

El último milagro del Padre Mario fue en la sala de Terapia Intensiva del Sanatorio de la Santísima Trinidad, donde estaba internado en agosto de 1992 afectado de una deficiencia cardiaca, la que sumada a su crónico problema respiratorio (sufría de asma) sería el desencadenante de su fallecimiento. Según cuenta Laura Rodeghiero (en ese entonces secretaria de la Sala de Terapia) separada por un biombo, estaba junto al sacerdote, una joven norteamericana de 16 años: Amanda “Mandy” Salas, quien a raíz de un accidente automovilístico estaba cuadripléjica, sin poder mover ninguna parte de su cuerpo y con respirador artificial. Dice Laura Rodeghiero:  “Cuando Mandy fue internada los estudios y las tomografías determinaron una lesión irreversible en la médula ósea. No podría mover ningún miembro de su cuerpo. Cuando el Padre Mario se enteró le pidió a Perla (su secretaria y mano derecha en la Fundación) una foto de la chica y que gestionara para que retiraran el biombo y acercaran las camas. El biombo fue retirado, pero no se pudieron acercar pues los dos dependían de sus respiradores. Desde su cama el padre levantaba su mano que le temblaba, porque tenía que hacer mucha fuerza, y bendecía a Mandy. Era tan grande el esfuerzo de mover un poco su mano que teníamos miedo por su salud, ya que no podía más. Poco antes de morir, le dijo a Perla en un susurro que él  “se iba a ir, pero que la chica se iba a quedar, agregando que volvería a caminar en un año y medio o dos”. Agrega la enfermera que Mandy, después de ser trasladada a su ciudad (San Diego) abandonó el respirador, y no solo pudo mover sus dedos, sino que logró pararse de su silla de ruedas. Mandy Salas, el último milagro del Padre Mario, se graduó al año siguiente como bachiller con todos los honores y con la fe inquebrantable de que muy pronto volvería a caminar. Un dato curioso: cuando visitó junto a sus amigas a una famosa vidente de San Diego, esta sin conocer su historia en Argentina, le dijo que “captaba muy claramente en sus videncias a un hombre mayor, un sacerdote ya fallecido, que la estaba cuidando y dándole ánimos permanentemente”.

 


San La Muerte

imagen san la muerte

Según cuenta la leyenda, este culto a “San La Muerte” se originó en Paraguay como una especie de “sincretismo”, que parte de la tradición guaraní de honrar los huesos de los antepasados, pidiendo a cambio protección contra los daños físicos y las catástrofes…, lo cual no es otra cosa más que un tradicional “culto e invocación a los muertos”, también conocido como “animismo” o “culto a las ánimas” que practican habitualmente la gran mayoría de las religiones, inclusive la Iglesia Católica…; aunque, como es lógico suponer, al igual que tantos otros cultos populares, este culto no ha sido ni será reconocido jamás por la Iglesia Católica.

Al respecto, cabe destacar que el simple hecho de hacer una promesa o encender una vela a modo de ofrenda, para luego realizar un pedido especial a un Santo reconocido y venerado por la Iglesia, a Jesús o a la Virgen María, también tiene plena coincidencia con la práctica que realizan los devotos de San La Muerte…, puesto que si nos ponemos a analizar en profundidad, todos ellos en algún momento fueron seres humanos que se destacaron por algo en particular, y después de sus respectivas muertes fueron canonizados o especialmente reconocidos por la Iglesia…, pero en última instancia esa práctica no deja de ser un tradicional “culto a los muertos”.

Pareciera ser que fue en la época de las Misiones Jesuíticas cuando se produjo el sincretismo de San La Muerte, y luego las migraciones internas propagaron la creencia a Chaco, Formosa, Corrientes, sur de Brasil y el resto del continente.

Por otra parte, cuando los Jesuitas se asentaron en aquel entonces en la Provincia Guaraní del Paraguay, trajeron desde Europa el culto al "Señor de la Resignación y la Paciencia". Se lo representaba como un ser muy flaco, esquelético, sentado sobre una piedra en actitud dubitativa. Era más que evidente que esa imagen representaba a “Jesucristo”, quien a pesar de poseer el poder de cambiar el rumbo de la historia, esperaba con resignación y paciencia que se cumpla su destino de suplicio. De esta manera la Iglesia Católica intentaba destacar el valor y la humildad de un “ser” muy poderoso, capaz de afrontar el mayor sufrimiento, y por supuesto la profundidad de sus convicciones. Al respeto es dable destacar que el coraje y el valor eran pautas culturales muy importantes para los guaraníes, por lo cual este culto encajaba a la perfección con los fines del adoctrinamiento que se pretendía lograr a los aborígenes del lugar.

Al margen de todo ello, es obvio que San La Muerte es un santo pagano que genera grandes amores por parte de algunos creyentes, pero también muchas controversias. Hay quienes aseguran que en vida fue un Monje Cristiano de la Abadía de San Benito, a quien le prohibieron que curara a los enfermos de lepra por contradecir las normas eclesiásticas, y por tal motivo lo encerraron. Ante tal situación se rebeló, dejando de comer (huelga de hambre), y a los pocos días lo encontraron “esqueletizado” con su guadaña en la mano, la cual en realidad representaba a un báculo...; la creencia popular es que a partir de ese entonces se dedica a ayudar y hacer el bien a quienes lo invocan, aunque también existen otros que lo vinculan con el mal, según sea la invocación o pedido que realiza el promesante.

Circulan estatuillas entre los devotos, que son de hueso o madera tallada con una hoz añadida. Existe incluso un gran santuario en la RN 12 Km. 983, en la provincia de Corrientes, y muchos otros de menor envergadura diseminados por todo el territorio nacional.

Velas, cintas, ofrendas, flores, cartas, tabaco, bebidas alcohólicas e imágenes realizadas con diferentes materiales conforman el escenario en cada uno de los santuarios. Se escuchan murmullos, llantos, pedidos, relatos que se entremezclan con la mirada sorpresiva de quienes no saben lo que allí sucede.

“Señor San La Muerte, espíritu esquelético poderosísimo y fuerte por demás, como un Sansón en tu Majestad, indispensable en el momento del peligro, yo te invoco seguro de tu bondad…”, es un fragmento de las oraciones que sus seguidores recitan habitualmente en esos santuarios.

Infinidad de mujeres y hombres de todos los niveles sociales se encomiendan a él, le realizan ofrendas y promesas a cambio de la concesión de sus pedidos. Algunos lloran a los pies del esqueleto e inclusive llegan a realizar acciones extremas…, una de ellas, considerada el acto de mayor devoción, consiste en insertarse bajo la piel una imagen del Santo tallada en hueso humano. Conforme la creencia de sus devotos, una diminuta talla de la figura de un esqueleto incrustada en alguna parte del cuerpo puede protegerlos de las balas y las puñaladas.

Sin intención de estigmatizarlo, ni mucho menos, también podemos decir que el “Señor San La Muerte” es uno de los santos paganos que más adhesión tiene, junto al Gauchito Gil, entre las personas que se encuentran privadas de su libertad, los que delinquen, y los que realizan trabajos violentos y/o peligrosos, inclusive la policía.

Los actos de fe son inexplicables..., por eso nacen y crecen dentro del alma de cada uno de los fieles por razones que la razón no comprende. En momentos de angustia, dolor, desilusión, desesperación, o simplemente en alguna circunstancia muy especial de la vida, todas las personas buscan aferrarse a ciertas creencias que las acompañen en el transcurso de los años. Dichas creencias pueden ser paganas, cristianas, musulmanas, judías, budistas o de algún otro tipo de religión o pseudo-religión, pero indefectiblemente representan siempre a lo inconmensurable de la fe humana..., esa fe que no entiende de reconocimientos eclesiásticos oficiales, ni tampoco de santificaciones o beatificaciones realizadas por alguna Iglesia o religión en particular.

De ahí surge la pregunta: ¿Qué es lo pagano y qué no lo es?. La fe no puede rotularse con términos que provienen de la razón humana y de la historia de las religiones. Que un Santo no sea reconocido por la Iglesia Católica o por cualquier otra, no le quita ninguna entidad, trascendencia, ni importancia. La devoción hacia él proviene de las personas, no de las instituciones...; por ende, las creencias y los actos de fe van mucho más allá de la oficialización y de los cánones religiosos. Son cuestiones extremadamente profundas que surgen en el interior de uno mismo y se desarrollan incentivando, fortaleciendo y dándole sustento a la vida humana.

Por otra parte, si nos ponemos a analizar toda esta temática en profundidad, nos daremos cuenta de que todos, absolutamente todos los cultos y las invocaciones de esa naturaleza contienen la misma esencia, ya sean Santos reconocidos por las religiones o no…; es decir, se trata de pedir favores especiales a algún "Ser Espiritual" ya fallecido, que durante su vida terrenal se destacó por algo en particular, lo cual generó luego el reconocimiento y la devoción de la gente. Por lo tanto, el “Don de Santo” se lo brindan única y exclusivamente sus propios fieles y seguidores…, es decir aquellas personas que encontraron en ese Ser que ya no existe, o en su historia, cualidades especiales que los llevaron a confiar y encomendarse a él luego de su muerte física.

San La Muerte cumple perfectamente con todo eso y por tal motivo actualmente es uno de los Santos más populares de Paraguay, Argentina y Brasil. Los testimonios acerca de la bondad del Santo abundan por todas partes…; asimismo, las manifestaciones de agradecimiento se hacen notables en la creación cada vez mayor de santuarios y altares. En esos espacios, sagrados para sus fieles y extraños para la mayoría de la gente que desconoce o no cree en San La Muerte, el Santo es venerado y en agradecimiento se le ofrendan diferentes objetos que (según sus seguidores) son de su agrado, especialmente golosinas, cigarrillos, whisky o flores, entre otras cosas.

En algunas provincias argentinas, tales como Formosa, se lo llama “Ayucaba” o “Señor que Todo lo Puede”, y en Corrientes “San Severo de la Muerte” o concisamente “El Santito”. Aunque no tiene días específicos de veneración, se considera como días especiales el Viernes Santo y el Día de Todos los Muertos, ya que en definitiva en su imagen estarían representados todos los muertos.

A pesar de las diferentes denominaciones que recibe y de las disímiles historias y leyendas que existen acerca de su vida terrenal, San La Muerte representa para miles de personas una imagen divina y un ser muy poderoso, capaz de cumplir con todos los pedidos, como así también de hacer cumplir con todas las promesas realizadas. Su imagen puede resultar un tanto extraña, tenebrosa, oscura y lúgubre para la mirada de aquellos que desconocen esta creencia, ya que la misma se compone por su figura esquelética (parada, sentada o en cuclillas), su guadaña, sus ojos rojos, su sonrisa cadavérica y sus mantos o capas.

La fe, conceptualizada como la actitud de la totalidad del ser dirigida a una persona, idea o ser divino, posee un carácter absoluto…; es justamente por ese motivo que, por más cuestionable que se presuponga la creencia y devoción hacia San La Muerte, la misma debe ser aceptada y respetada como cualquier otra.

El desconocimiento y la ignorancia llevan indefectiblemente siempre al rechazo sistemático, justamente de aquello que se ignora o desconoce…; por ende, es obvio que investigar, conocer y aprender es la mejor manera de respetar los actos de fe de los demás.

Por todo lo expuesto, la veneración a San La Muerte, aunque controversial, es un hecho de convicción, devoción y fe que merece su reconocimiento como tal.

 


Gauchito Antonio Mamerto Gil

imagen gauchito antonio mamerto gil

Antonio Mamerto Gil Núñez, más conocido como "El Gauchito Gil", es quizás uno de los más importantes representantes de lo que se denomina el "Santoral profano correntino". Desde hace más de cien años tiene plena vigencia en su provincia, pero en los últimos años ha trascendido primero al litoral, en especial Misiones y Formosa, y luego al resto del país. Se puede comprobar la existencia de lugares de culto desde Salta a Ushuaia.

Era oriundo de la zona de "Pay-Ubre", hoy Mercedes, Corrientes. Había sido tomado prisionero por el Coronel Zalazar, acusado injustamente de desertor y cobarde. Fue trasladado a Mercedes y de allí sería enviado a Goya, donde se encontraban los tribunales. Era sabido que los prisioneros que tenían ese destino jamás llegaban a Goya, siempre aducían que "habían intentado escapar en el camino, se producía un tiroteo y el preso irremediablemente moría". El pueblo se enteró de la prisión de Gil y se movilizó buscando apoyo en el Coronel Velázquez, quien juntó una gran cantidad de firmas en concepto de apoyo y se presentó ante Zalazar para interceder. Este hizo una nota dejando al Gauchito en libertad que fue remitida a Mercedes, pero llegó tarde, porque ya había sido llevado hacia los tribunales. La tropa integrada por el prisionero, un sargento y tres soldados se detuvo en un cruce de caminos. El Gauchito sabía que lo iban a ajusticiar y le dijo al sargento: "no me matés, porque la orden de perdón ya viene en camino", a lo que el soldado replicó "de esta no te salvás". Antonio Gil le respondió que sabía que finalmente lo iban a degollar pero que cuando él regresara a Mercedes le iban a informar que su hijo se estaba muriendo y, como iba a derramar sangre inocente, que lo invocara para que él intercediera ante Dios por la vida de su hijo. Era sabido que la sangre de inocentes servía para hacer milagros. El sargento se burló y lo ejecutó. La partida volvió a Mercedes..., allí el sargento se enteró del perdón y, recordando las últimas palabras del Gauchito, se dirigió a su casa donde se informó que su pequeño hijo estaba muy grave, con fiebre altísima y que el médico lo había desahuciado. Entonces se arrodilló y le pidió al Gauchito que intercediera ante Dios para salvar la vida de su hijo. Al llegar la madrugada el milagro ya se había concretado y el niño se había salvado. Entonces el sargento construyó con sus propias manos una cruz con ramas de ñandubay, la cargó sobre sus hombres y la llevó al lugar donde había matado al gauchito. Colocó la cruz, pidió perdón y agradeció. La cruz dio el nombre al cruce de caminos y, con el transcurso del tiempo, se convirtió en un lugar de peregrinación, devoción y culto al Gauchito Gil, donde se han producido infinidad de milagros.

 


Madre María

foto madre maria

María Salomé Loredo y Otaola era de familia vasca. Había nacido en España, en un pueblo de Castilla la Vieja el 22 de octubre de 1854. Como consecuencia de la guerra carlista, la familia Loredo se traslada a la Argentina en 1869 y se instala en Saladillo donde continúan con sus labores campesinas. A los 19 años se casa con José Antonio Demaría, político y terrateniente de la provincia de Buenos Aires. María Salomé frecuenta reuniones donde alterna con importantes personalidades de la historia Argentina, tales como Julio A. Roca, Juárez Celman, Adolfo Alsina, Bartolomé Mitre, Carlos Pellegrini e Hipólito Yrigoyen, entre otros. Queda viuda a los 23 años, vuelve a casarse a los 28 con Aniceto Subiza, hombre de sólida fortuna.

En 1881 enferma y es desahuciada por los más importantes médicos de su época, al parecer tenía un tumor maligno en un pecho. Una amiga le aconseja visitar a Pancho Sierra y, a pesar de lo largo y molesto del viaje, va a "El Porvenir", estancia de la localidad de Salto, en la provincia de Buenos Aires, donde residía Pancho Sierra. La tradición cuenta que su vida cambia radicalmente a partir de ese encuentro con Pancho Sierra.

María Salomé lo consulta por su enfermedad y Don Pancho la cura y le dice "No tendrás más hijos de tu carne, pero tendrás miles de hijos espirituales. No busques más, tu camino está en seguir esta misión."

Después de la muerte de su segundo marido comienza una nueva vida dedicada a los necesitados. En 1891 recorre los conventillos y barriadas pobres ayudando a quienes lo precisaban, reparte bienes, consigue trabajos, resuelve problemas y predica sencillos sermones cristianos en la sala de su casa en la calle La Rioja 771 de Capital Federal.

Comienza a ser conocida como "La dama del manto negro" y había adquirido tanta fama que su casa empieza a llenarse de gente. Transforma la sala en una especie de templo, con unos bancos, algunas imágenes, y predica el Evangelio vestida con una túnica blanca. Sus palabras atraían a gente desesperada, a enfermos en busca de un milagro, a quienes necesitaban consejos y a una multitud de curiosos.

En noviembre de 1915 deja la casa en Buenos Aires y se radica en Villa Turdera, provincia de Buenos Aires, para difundir su doctrina en el hogar de la familia Bisighini,  pero luego se mudó a una casilla de maderas y chapas. Predicaba austeridad, ascetismo y consideró que su vida debía ser ejemplo de sus palabras. La Sra. Deodina de Bisighini hace construir una sala de conferencias en la calle 9 de julio 720 en Villa Turdera y allí se desarrolló la Misión. Los numerosos adeptos que asistían a escuchar sus prédicas hicieron que la Madre María nombrara "apóstoles" que más tarde serían sus continuadores. Los templos desarrollaron una intensa campaña de ayuda solidaria y eran un lugar de prédica y de recogimiento espiritual.

En julio de 1928 reunió a sus discípulos en el templo de Parque Patricios y anunció su próxima muerte. Ésta se produjo el 2 de octubre de 1928 en Temperley y en esa ocasión el periódico La Nación escribe "La gente hallaba en la elemental taumaturgia de la Madre María lo que la ciencia no puede ofrecer y la religión se niega a dar". Su muerte registra una de las grandes manifestaciones de dolor popular. Los diarios dedican largas notas a la Madre María...; tanto La Nación como La Razón de ese día destacan la singularidad de este personaje que ubican en una jerarquía mayor que la de una simple curandera, una especie de refinamiento dentro del oficio, una aristócrata de las videncias. Una multitud la veló en su casa de Turdera y acompañó el féretro a través de la ciudad hasta el Cementerio del Oeste (Chacarita). Fue un verdadero duelo cívico. Todos los días los fieles le llevan ofrendas florales, especialmente claveles blancos y rojos. Los días de concurrencia masiva son el 2 y el 22 de cada mes, el día de la Madre y el día de los Fieles Difuntos.

 


Difunta Correa

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En el transcurso del año 1835 un criollo de apellido Bustos fue reclutado en una leva para las montoneras de Facundo Quiroga y llevado por la fuerza a La Rioja. Su mujer, María Antonia Deolinda Correa, desesperada porque su esposo iba enfermo, tomó a su hijo y siguió las huellas de la montonera. 

Luego de mucho andar (cuenta la leyenda) y cuando estaba al borde de sus fuerzas, sedienta y agotada, se dejó caer en la cima de un pequeño cerro. Unos arrieros que pasaron luego por la zona, al ver animales de carroña que revoloteaban, se acercaron al cerro y encontraron a la madre muerta y al niño aún con vida, amamantándose de sus pechos. Recogieron al niño, y dieron sepultura a la madre en las proximidades del Cementerio Vallecito, en la cuesta de la sierra Pie de Palo.

Al conocerse la historia comenzó la peregrinación de los lugareños hasta la tumba de la "difunta Correa". Con el tiempo se levantó un oratorio en el que la gente acercaba ofrendas. La difusión de sus milagros, ya tradicionales, se ha extendido por todo San Juan...; los poetas y cantores populares le dedican sus coplas y canciones, los hombres de campo le piden protección para sus cosechas, los arrieros (con quienes mantiene una deuda eterna por haberla sepultado y salvado a su pequeño hijo) la consideran su protectora, haciendo sus peligrosos viajes a través de las serranías y quebradas bajo su amparo, las madres que por su debilidad carecen del necesario alimento para sus pequeñuelos, elevan sus oraciones fervientes a ella para que nutra sus pechos escuálidos"...; siendo innumerables los milagros que se le atribuyen.

 

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