
Amuletos de la suerte y los Talismanes de protección


Los "talismanes" y los "amuletos" son objetos especialmente "programados" para
determinados fines específicos y encierran entre sus caprichosas figuras
enigmáticas frases o misteriosas letras, además de una significación emblemática
y esotérica plenas de riqueza interpretativa. Con frecuencia suelen ser una
piedra, una medalla, o simplemente un trozo de metal...; se llevan habitualmente
colgados del cuello para protegerse de la enfermedad o de las brujerías, y al
mismo tiempo para acceder a la "buena suerte" en todos los proyectos y
actividades de rutina.
Los antiguos egipcios usaban amuletos en forma de collar. Entre los griegos
recibían el nombre de "phylaktérion". Los amuletos judíos, tiras de pergamino
que contenían pasajes de la Ley, eran empleados por la Escuela Farisaica como
símbolos de piedad, pero también se usaban para protegerse de los malos
espíritus o alejar la desgracia.
El uso de amuletos pasó a la Iglesia cristiana con la inscripción de "ichthys"
(en griego pez), nombre que contenía las iniciales correspondientes a las
palabras griegas de Jesucristo, Hijo de Dios, El Salvador. Los gnósticos usaban
"piedras abraxas", gemas que llevaban inscripta esta palabra griega.
Los amuletos se convirtieron en un objeto tan común entre los cristianos que, en
el siglo IV, se prohibió al clero su fabricación y uso, bajo pena de quedar
privados de sus órdenes eclesiásticas...; sin embargo, aún hoy se siguen
utilizando y fabricando infinidad de medallas e imágenes supuestamente sagradas
que la gente compra y utiliza tal como si fueran un verdadero talismán.
Las virtudes de los talismanes o amuletos son muy variadas y lo mismo salvan a
su portador de experimentar alguna desgracia, como así también de que pueda
contraer o padecer alguna rara enfermedad..., atrayendo siempre la "buena
ventura" y la fortuna personal.
Ciertos talismanes sólo hacen efecto cuando los portadores son sus legítimos
dueños. Tal es el caso, por ejemplo, de los reyes sagrados del fuego y del agua,
los cuales no podían morir de muerte natural, pues de lo contrario se
asemejarían al resto de los humanos. Según explica el prestigioso antropólogo
Frazer, en su célebre obra "La Rama Dorada", el rey del fuego lleva consigo unos
talismanes que perderían su poder si fueran utilizados por personas extrañas a
la familia real.
Por lo general, los talismanes están dotados de "poderes mágicos" excepcionales
y en muchos casos llevan dibujadas extrañas figuras, frases escritas con
significados ocultos o letras grabadas que encierran simbolismos cabalísticos.
El más célebre de todos ellos es el denominado "Talismán de la Felicidad", que
fuera confeccionado por Nostradamus para regalárselo a Catalina de Médici, por
haberle ayudado en sus investigaciones esotéricas, adivinatorias y astrológicas.
Dicho talismán era un medallón que contenía determinadas palabras cabalísticas,
además de una "carga de energías" muy particular que lo convertían en un objeto
de gran poder mágico.
Catalina de Médici siempre llevó el "Talismán de la Felicidad" colgado de su cuello, lo cual le reportó grandes beneficios, la liberó de enfermedades, la resguardó siempre de las acechanzas de sus enemigos y le proveyó la mayor fortuna a la que puede aspirar cualquier ser humano: "La Felicidad plena".